jueves, 3 de octubre de 2013

MONOGRAFÍA: EL PLACER SEXUAL FEMENINO



EL PLACER SEXUAL FEMENINO



INDICE


DEDICATORIA

INTRODUCIÓN

CAPÍTULO  I


                          PLACER Y SEXUALIDAD

                                                                                                                                            
                        ¿Qué es el placer sexual?..................................................................
                               El acto sexual……………………………………………………….........
                               Sexo y sexualidad en la mujer……………………………………...........                  
                              Erotismo, placer y Fantasia ............................…………………………………    
                       Importancia en el placer sexual en la mujer……………………………..    
 .                     Anorgásmia..............................................................................................
                        ¿Qué es feminidad?………………………………………………                                                                                                                                 


CAPÍTULO II

                       LA SOCIEDAD FRENTE AL ENTORNO SEXUAL EN LA MUJER


         Punto de vista religiosos sobre la sexualidad
    Creencias y mitos en el placer femenino………………………………...          
         La evolución del placer sexual femenino………………………………...          
         Los prejuicios en la sociedad
     Entre el placer y la obligación……………………………………………..                                

CAPÍTULO III

                         CULTURA Y PODER EN LA FEMINIDAD


         El complejo Marianismo en la mujer……………………………………...    

                  La pureza sexual en la mujer……………………………………………...    
                Sexo pureza y peligro
             El poder que ejercen las mujeres en su cuerpo…………………………     
                  Relaciones de poder en la pareja………………………………………    
                                      
                                            
CONCLUSIONES…………………………………………………………………

BIBLIOGRAFÍA...................................................................................................






DEDICATORIA


A Nuestro Dios Padre por darnos la vida y permitir siempre que nuestros padres nos den su apoyo incondicional, sabios consejos a lo largo de nuestras vidas y formar así parte en la realización de nuestros 
anhelos.




A nuestro  profesor  Lenin Cárdenas  por su buena disposición para ayudarnos,  y por brindarnos siempre su apoyo.




A la Universidad César Vallejo, por ser nuestra casa de estudio y brindarnos las herramientas necesarias para crecer y desarrollarnos integralmente como alumnos.







INTRODUCCIÓN

La mujer actual ha empezado a apropiarse de su propio placer y a rebelarse contra la cultura patriarcal que le impusieron. Aunque no se ha levantado en armas, sus herramientas han comenzado a ser eficaces y sus voces cada vez se cuentan en mayores números.

Mucho ha servido que la mujer se esté educando. Apartada del conocimiento por cientos de años, las mujeres han tomado poco a poco su lugar en la educación y en la información, en la investigación y en la formación, y principalmente, en la manera de comprender el mundo.

En el ámbito de lo sexual, las mujeres han aprendido a valorar sus cuerpos, a reconocerlos, explorarlos, amarlos y darles placer. Han aprendido a conocer sus clítoris, fuentes de energía sexual, capaces de las formas más extrañas y satisfactorias de orgasmos. Han aprendido a tocarse, a autoerotizarse, a guiar al otro y enseñarle el mejor camino al placer y la satisfacción. Es decir, el placer no sólo es dar, sino también recibir, hacerlo en reciprocidad y en igualdad de circunstancias.

Son por estos motivos que se hace necesario reivindicar el derecho de disfrutar de una vida sexual plena, donde el disfrute del placer por el placer, con todo su valor intrínseco y auténtico, tienda los caminos hacia la eclosión de una sexualidad sin culpas, abierta a la alegría y el goce (González y Castellanos, 2003).

El erotismo se va construyendo de experiencias gratificantes que se guardan en la mente, consciente o inconsciente, a lo largo del desarrollo. Pero no solo las vivencias agradables se archivan sino las desagradables, las que se asocian con culpa o angustia por la reprobación de una cultura, las que se asocian y bloquean el erotismo.
Es el caso de mujeres en quienes a su edad adulta parece demasiado tarde para empezar a construir su erotismo, especialmente cuando no se tiene la información para descifrar lo que sienten, y solamente se inhiben y frustran.


No se trata de un problema individual de las mujeres, ya que una serie de factores se encuentran implicados en toda interacción, mucho mas en la vida de pareja, porque asociada con la anorgasmía femenina, la vidasexual de la pareja se vera desprovista en consecuencia de plenitud compartida.






I CAPÍTULO
I.                   

 PLACER Y SEXUALIDAD

1.       PLACER
Placer sexual nos referimos a  sensaciones de disfrute, gusto, satisfacción que podemos experimentar en una relación afectivo-sexual.

El placer es el gusto, la satisfacción o la sensación agradable que un individuo siente respecto de la realización de alguna actividad.


El placer sexual aparece ante la excitación sexual que es la respuesta del cuerpo a la estimulación sexual. El ser humano puede excitarse por estímulos que oye, ve, huele, saborea o toca. El estímulo puede ser real -estar presente en el mundo real, ser fruto de la imaginación e incluso del sueño. La excitación se produce cuando acariciamos nuestras zonas erógenas y/o también cuando una pareja lo hace mutuamente

¿QUÉ NOS DA PLACER?
Existen infinitas muchas maneras de tocar y de ser tocados y tocadas, y con diferentes intenciones situaciones, experiencias, objetos, estímulos,  personas que pueden resultarnos placenteros. Algunas son bastante comunes y están influenciadas por la cultura, los mensajes sociales, los medios de comunicación, pero en el fondo, lo que nos resulta placentero, es una bailar pegaditos, una caricia más suave o más intensa, el coito, unas manos cálidas, el olor a colonia o el olor corporal recién duchado, el sabor salado, el chocolate, una canción u otra, un gesto, un masaje en las piernas, los besos, ver o sentir lo que me gusta, un recuerdo, acariciar una zona u otra del cuerpo, masturbar, el sexo oral…e infinidad de posibilidades más.
En las mujeres las prácticas sexuales están fundamentalmente reguladas por la presencia del amor. El amor es la manera de manifestar su deseo por el otro. Ser amada y ser deseada es una de las principales metas femeninas. Esta situación puede ser uno de los aspectos que permiten entender como sólo el enamoramiento en la mayoría de los casos, justifica en las mujeres el ejercicio de las prácticas sexuales. En efecto, muchas mujeres reconocen, que tienen que estar o creerse enamoradas para tener relaciones sexuales, o sentirse amadas para poder experimentar placer.

2. EL ACTO SEXUAL

El acto sexual Femenino

   “El éxito de la realización del acto sexual femenino depende tanto de la estimulación psicológica como de la estimulación sexual local.
   Los pensamientos eróticos pueden provocar  el deseo sexual en la mujer; esto ayuda notablemente a la realización del acto sexual femenino. Este deseo depende mucho de su  educación, así como de su impulso fisiológico, aunque el deseo sexual si aumenta en proporción el nivel de secreción de hormonas sexual. El deseo también varía según el ciclo sexual, y alcanza un máximo en la proximidad del tiempo de evolución, probablente  debido al alto nivel de secreción de estrógenos durante el periodo preovulatorio”. Según   Gorguet I. (2008)

      Para que exista una sexualidad  plena y satisfecha en la mujer es necesario la necesario  una estimulación  tanto psicológica  y física. Los pensamientos  eróticos  y  la imaginación  juegan un rol importante  en la exitación   femenina.  La actividad  sexual de cada mujer es diferente, ya que varía de acuerdo a su cultura, educación, religión,etc. Asimismo el deseo sexual en cada mujer varía de acuerdo  a la tranquilidad psicológica de cada una.

 Hay que tomar en cuenta que tanto la mente y el cuerpo están estrechamente unidos, ambos deben contribuir a la excitación sexual. Hay muchos factores que influyen para que el hipotálamo se inhiba, lo que evitará enviar o recibir las señales adecuadas. Si es así, entonces es muy probable que nada suceda o que ese acto sexual no resulte placentero.
 Una de las razones por las que las caricias resulten tan poderosas y sean gozadas por las mujeres es que las excitan y relajan, preparándolas para el coito. Para las mujeres, el coito solo es bienvenido cuando se siente dispuesta y han tenido suficiente estimulación para que la vagina se lubrique y dilate a fin de recibir el pene.


 Respuesta sexual femenina. El primer signo visible pero no exclusivo de excitación es la erección de los pezones. El signo propio de excitación sexual es la presencia de la lubricación vaginal que se produce por el abombamiento de las paredes vaginales.

 Estrógenos: su mayor impacto está en el mantenimiento de la elasticidad vaginal y en la producción de la lubricación vaginal. Ciertos estudios indican que inducen un estado de suavización emocional que favorece la actividad sexual. (theresa crenshaw, 1996)





FASES DEL ACTO SEXUAL FEMENINO




ü  Excitación femenina. Enrojecimiento de la piel. Aumento del tamaño del clítoris. Ensanchamiento de la vagina.

ü  Meseta: aumenta la vaso congestión, la vagina se estrecha y se alarga para facilitar la penetración.


ü  
Orgasmo femenino: es la fase de máximo placer que se acompaña de contracción muscular que se concentra a nivel de la entrada de la vagina. Placer centrado en el clítoris -pelvis y en todo el cuerpo. Contracciones de los músculos de la vagina. Contracciones musculares generalizadas. Sensación de placer en todo el cuerpo. Leve perdida de la conciencia.

ü  Resolución. La mujer no tiene periodo refractario lo que significa: tiene un solo orgasmo y entra en fase de resolución. Tiene un segundo orgasmo luego del inicial. Presenta un status orgásmico es decir orgasmos a repetición.

Multiorgasmo dos o  más orgasmos consecutivos
 Helen kaplan demostró: que cada fase de la respuesta sexual es independiente, por lo tanto una de ellas se puede afectar y las demás permanecer intactas.

Se llama multiorgásmica a la mujer que es capaz de experimentar orgasmos sucesivos o en un breve periodo de tiempo durante la relación sexual. Al contrario de lo que muchas creen, todas tenemos esta capacidad y depende de nuestras acciones el poder ejercitarla lo suficiente para disfrutarla en el coito.

Por otra parte, a diferencia de los hombres nosotras no poseemos una respuesta sexual refractaria, por eso es que somos privilegiadas sexualmente en comparación con ellos.

Hay que destacar que si bien toda mujer posee esta capacidad natural, no siempre es fácil conseguirla, es necesario que sea estimulada adecuadamente y que nada distraiga la mente más que el disfrute de la satisfacción. Muchas veces para gozar de orgasmos simultáneos se requiere de un aprendizaje sexual que lleva años desarrollarse, aunque en pocas y agraciadas mujeres se da naturalmente desde el principio de su vida sexual activa.


Para ser multiorgásmica se tiene que trabajar sobre tres pilares fundamentales:
- Un conocimiento extenso sobre la propia sexualidad y cómo reacciona nuestro cuerpo ante los estímulos  eróticos.


- Una comunicación abierta con la pareja; es decir se debe de conversar claramente con la pareja de lo que mas les gusta sexualmente, para que ambos disfruten plenamente de la relación sexual.

- Y una absoluta concentración, que ambos esten  centrados en el disfrute sexual sin distractores

Para este propósito la masturbación femenina es necesaria si se quiere llegar a descubrir y conocer la propia sexualidad, ya que mediante ella podemos identificar cada zona erógena, cómo nos satisface ser estimuladas en dichas zonas, o la velocidad y constancia que deben mantener las fricciones, entre otras.



Durante el  Orgasmo
"Apenas se inicia el orgasmo, la mujer sufre una pérdida del control voluntario muscular. Contracciones y espasmos aparecen en los músculos de todo el cuerpo, y muy especialmente en los de la zona genital. Asimismo se contrae el esfínter rectal, con sacudidas involuntarias.
El ritmo respiratorio aumenta hasta 40 inspiraciones por minuto, el doble de lo normal en reposo. El ritmo cardiaco se incrementa hasta 180 latidos / minuto. Coincidiendo con el orgasmo, se presentan unas cuantas contracciones de la plataforma orgásmica, de 5 a 12 veces, así como del útero. El fin de estas contracciones marcan el final del orgasmo."
Según  Willian H. Master (2008) Sexualidad Humana

Pablo Neruda,poeta y escritor chileno ganador del Premio Nóbel de Literatura en 1971, alude al orgasmo con palabras hermosas que evocan todos nuestros sentidos:
“...y el fuego genital transformado en delicia
corre por los delgados caminos de la sangre
hasta precipitarse como un clavel nocturno,
hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra”
.
El orgasmo es el punto máximo  de placer que alcanzan una mujer durante el acto sexual placentero, algunos pueden ser intensos y otros más cortos.
Hay quienes describen el orgasmo como fuegos artificiales, una explosión, una sensación placentera y cálida en la zona pélvica, deslizarse por una montaña rusa, una gran ola de placer que nos desborda, ondas de placer que suben e irradian a todo el cuerpo, nadar en un mar de éxtasis, desaparecer y morir brevemente. Son muchas las experiencias internas asociadas al orgasmo, inclusive cada persona en distintos momentos tiene una vivencia diferente del orgasmo.

Neruda describe al orgasmo a traves de la poesia:



3.       SEXO Y SEXUALIDAD

SEXUALIDAD

“La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo. También, desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Sexualidad

"Es la forma en que cada persona expresa sus deseos, pensamientos, fantasia, actitudes actividades practicas y relaciones interpersonales y es el resultado de factores biológicos, psicológicos, socioeconómico, culturales, éticos, religiosos, espirituales y comunicativos"Según   Gorguet I. (2008)

Es el conjunto de caracteristicas particulares ya sea físicas psicológicas, emocionales y de conducta de acuerdo al sexo que pertenece cada ser humano orientadas a lo sexual.

Es una dimensión importante del ser humano; es fuente de toda vida afectiva La sexualidad no solamente debe de tener un fin meramente reproductivo ya que durante la sexualidad se busca cubrir otras necesidades  como la satisfacción, placer así como la realización del sexo opuesto sin olvidar que también tiene un contenido psicológico
La mujer debe aceptar que tiene una sexualidad, aceptar que es el punto del cual parte para realizarse en todos sus aspectos.
El sexo ocupa un lugar muy importante para todos en la vida, una mujer que vive una sexualidad plena disfruta de una vida familiar y laboral más plena.

SEXO:
Según el diccionario sexo se define como la “propiedad según la cual pueden clasificarse los organismos de acuerdo con sus funciones reproductivas”. También la definición de la Real Academia, refiere al sexo como la “condición orgánica que distingue al macho de la hembra, en los animales y en las plantas”.
Estrictamente hablando, el sexo es el conjunto de características biológicas que diferencian al macho de la hembra y que al complementarse tienen la posibilidad de la reproducción.
Estas características biológicas no se refieren sólo a los órganos sexuales, sino también a diferencias en el funcionamiento de nuestros cuerpos.

4.       EROTISMO PLACER Y FANTASIA

FANTASÍA SEXUAL
Durante mucho tiempo consideradas como tabú o incluso algo vergonzoso, hoy en día las mujeres asumen mucho mejor las fantasías sexuales. La razón: además de participar en el equilibrio psíquico, alimentan el deseo, intensifican el placer y son el vector de una sexualidad más abierta y desarrollada.
Una fantasía sexual es una representación imaginaria de los deseos conscientes o inconscientes. Las imágenes, ideas o sentimientos que la mente produce generan en la persona una emoción y una excitación, principalmente sexual.  Pero las fantasías no sólo son sexuales, pueden estar relacionadas con diferentes aspectos del deseo y el placer. El término proviene del alemán "phantasie", concepto desarrollado por Freud para designar la imaginación.
Todo el mundo tiene fantasías, a todas las edades, de manera consciente o inconsciente, explícita o implícita. Además, las mujeres tienen tantas fantasías como los hombres. La única diferencia es que los hombres tienen menos pudor y hablan de ellas con mucha más facilidad




EROTISMO
Erotismo palabra derivada del nombre de Eros, dios del amor, se entiende por tal el amor sensual, el goce con la unión afectivo-sensual con otro ser. “En consecuencia, y desde el punto de partida, la excitación sexual en el ser humano no es una simple estimulación biológica: de entrada tiene un contenido psicológico más o menos rico, más o menos elaborado, históricamente evolucionado; y ese contenido psicológico indisolublemente vinculado a la función biológica, y que la transforma en una necesidad específica, es lo que se podría llamar erotismo.
El erotismo no sólo tiene una dimensión, en el confluyen las emociones, el cuerpo y en general nuestra forma de ver el mundo, tanto así que “en otras sociedades e incluso en la Europa antigua y en las culturas indígenas de América, los individuos aprendían a ver lo erótico no sólo en la relación orgásmica sino incluso en los astros o en las actividades agrícolas.”


Conjunto de elementos que forman parte de la excitación y placer de los sentidos en las relaciones sexuales de las personas.
 Carácter de lo que excita o provoca el deseo sexual de una persona: el erotismo está presente en buena parte de los anuncios de televisión.
 Expresión de las relaciones amorosas y sexuales entre las personas en una obra artística.
Entendemos el erotismo como la capacidad que tenemos los seres humanos de vivir, experimentar, compartir y expresar placer sexual, es esa capacidad de movilizar y activar en nuestro SER la excitación sexual y las emociones que le acompañan en el contexto de un "encuentro" que tiene como fin la posibilidad de intimar con otro(a).
Somos un cuerpo hecho para sentir, rico en órganos sensoriales. Tenemos una gran capacidad sensorial y sensual. Aprendemos a sentir, aprendemos practicando, experimentando, activando nuestros sentidos y órganos sensoriales. Tenemos capacidad para sentir, experimentar sensaciones, gozar el placer que produce la estimulación sensorial. Captamos estímulos táctiles, olfativos, propioceptivos, visuales, auditivos, etc. Y los transformamos en experiencias sensoriales. Las sensaciones y experiencias sensoriales son construcciones mentales, existen y se hacen realidad en nuestra mente.

Son variados los sentidos y órganos sensoriales que tenemos, sin embargo usamos unos
 pocos en el ejercicio del erotismo. Tenemos un inmenso potencial sensorial y sensual por desarrollar, experimentar y vivenciar. Hemos aprendido ha vivir la sexualidad de una forma prácticamente gentilizada si no del todo genitalizada y exclusivamente centrada en el orgasmo inmediato y fugaz. Pareciera ser que los genitales fuesen la única parte de nuestro cuerpo y los únicos órganos sensitivos que tuviésemos para vivir la sensualidad y el erotismo. 



Que es feminidad:
Feminidad es el conjunto de cualidades que se manifiestan en mayor medida en las mujeres en una cultura particular. Es un concepto que alude a los valores, características y comportamientos tanto aprendidos, como a características especificamente biológicas. Su complemento es el concepto de masculinidad. El concepto de feminidad también se ha desarrollado como ”ideal de feminidad” en el sentido de un patrón o modelo deseable de mujer.

"La feminidad está en peligro de extinción", asegura Adalberto Sánchez Esquivel, Maestro de Filosofía y Letras, "la mujer actual está demasiado inmersa en esa 'lucha de poder' contra los hombres que está descuidando su esencia misma, está dejando de lado esa cualidad que la hacía única y por la que, irónicamente, era realmente valorada por los hombres.
"Sin embargo, con el paso del tiempo, las mismas mujeres caen en la contradicción de, no sólo hacer todo lo que hacen los hombres, sino hasta de criticar las prácticas femeninas, como esto de esperar a que les abran la puerta del coche o que paguen la cuenta en un restaurante", señala Sánchez Esquivel, "y bueno, a partir de ahí ha surgido un debate interminable sobre feminidad y feminismo, en donde las primeras han sido hasta atacadas por quienes consideran que la feminidad es una debilidad".
"Ser femenina es ser delicada, amorosa, paciente, no abnegada, ni sufrida ni dejada, que es muy diferente", expresa, "ser femenina es actuar con prudencia, hablar sin gritos, escuchar, amar, ser inteligentes y dejarnos consentir, no hay nada de malo en eso, en esperar que nos abran la puerta del carro, en que nos cedan el paso, en dejar que ellos paguen la cuenta sin preguntar cuánto fue, no es malo, al contrario, es bueno hacer que los hombres se esmeren en tratarnos con la delicadeza que nos merecemos, y si renunciamos a eso haremos que los hombres ni siquiera en eso se esfuercen".María Eugenia (2008)

Se entiende por feminidad un conjunto de atributos asociados al rol tradicional de la categoría mujer. Algunos ejemplos de esos atributos son la comprensión, la debilidad y vulnerabilidad, la muestra de afecto, la educación y los cuidados de la descendencia, etc. De manera que a lo largo de la historia de (al menos) los países occidentales, y todavía hoy día, las mujeres han sufrido una gran presión social para responder delante de las demás con comportamientos asociados a esos atributos.
El concepto actual de feminidad se asienta sobre unos cánones de modelo de mujer ideal basado en el punto de vista del hombre. Está mal entendida feminidad, no es más que una idea superficial que no deja aflorar la auténtica esencia de la mujer y que durante siglos la ha sumido en la opresión.

La feminidad no puede medirse por la cantidad de pintura que una mujer lleve en el rostro o por el tamaño de su escote. La mujer no es un objeto que se pueda decorar. La feminidad habla de formas, de sensibilidad, de dulzura, de suavidad… Va mucho más allá de lo que marquen las modas o de la altura que puedan tener unos tacones. Para ser mujer no hace falta demostrarlo a cada paso. Ser mujer no significa atarte a unos conceptos obsoletos de cultura, donde la esclavitud tiene su razón de ser.
Un concepto que defina a la mujer como tal, no debería ser incompatible con el de la inteligencia. La feminidad se lleva dentro y se respira por todos los poros de la piel. Es uno de los mayores regalos que nos ha podido dar la vida. La feminidad no debería coartar la libertad de las mujeres, debería hacerlas libres.


CAPÍTULO II

                       LA SOCIEDAD FRENTE AL ENTORNO SEXUAL EN LA MUJER


Punto de vista religioso sobre sexualidad:

En la visión de la sexualidad y en los comportamientos sexuales se ha operado un gran cambio durante los últimos cincuenta años. Se puede afirmar en líneas generales que se ha pasado de una visión cerrada a una mirada más abierta y positiva; y de comportamientos
rígidos y estrechos a formas de actuar más libres y espontáneas. Los cambios más visibles se perciben en el modo de obrar de los jóvenes. Pero los más profundos se han dado y siguen dándose a partir del campo biológico, de los estudios psicológicos y de la filosofía de la sexualidad. En conjunto, estos cambios se han de mirar con esperanza, porque la sexualidad es una obra de Dios y una de las realidades más bellas de la vida humana. Un mejor
conocimiento de la biología y la psicología humana no ataca a la obra de Dios, sino que la favorece, porque la desarrolla. La mirada recelosa y torturada de quienes ven en los avances sexuales males o al menos peligros no es una mirada cristiana. Lo cual no obsta para que afirmemos que ciertos comportamientos de jóvenes y de mayores, ciertas maneras de pensar, no pueden mirarse con ojos de aprobación, ni siquiera con indiferencia, porque son
inaceptables. La postura de esta catequesis ante los cambios de visión y comportamiento sexual se resume en dos expresiones: apertura, sentido crítico. Apertura, porque hay mucho de positivo en todo lo nuevo; sentido crítico, porque no todo es bueno. 
Hablar de sexualidad en ámbitos académicos o políticos adquiere cada vez mayor legitimidad. Y sin embargo, le he escuchado a personas encargadas de programas oficiales contra el SIDA que el problema más grave que han tenido que enfrentar en su combate contra esta mortal enfermedad es que no se habla de sexualidad en el ámbito institucional. Esta afirmación confirma lo que hemos presenciado en el escenario internacional: se habla de sexualidad siempre y cuando esté relacionada con la enfermedad o con la reproducción. 



 
Mitos y creencias



¿ A qué consideramos mitos?

Los mitos tienen carácter social: son un conjunto de anhelos y creencias colectivas que ordenan la valoración social de un determinado relato o figura en una época determinada. También son individuales, puesto que cada persona otorgará a aquello aludido por el mito, una valoración propia y le asignará también un sentido, tanto a su propio accionar como al accionar de los demás.
Hay una ilusión, respecto a que el mito crea un concepto que debe ser comprendido como “natural” y “esencial”
Entre los más conocidos se describe el mito mujer = madre. En este caso, este mito generalizado puede operar impidiendo que cada mujer defina como propio, las diversidades de significado que pueda tener la maternidad.
El erotismo femenino ligado al amor romántico, es otro de los mitos que aún opera, aunque no en forma visible, ya que si el deseo sexual y el erotismo en la mujer se evidencian en demasía, no es” bien visto” como conducta femenina esperada.
La apreciación, en muchas ocasiones, que las elecciones amorosas de las mujeres tengan se basa en este mito. Asimismo, “ser bella” y “ser deseable” no son hoy, atributos que deban constituir inequívocamente, las principales condiciones de la seducción femenina.
Actualmente por ejemplo, en los medios de comunicación, las mujeres muestran su cuerpo, más para incrementar el deseo masculino que para hacer explícito el propio deseo. Se trata de cuerpos “deseables” más que personas “deseantes”.
Así, las creencias y prejuicios que forman parte de estos mitos muestran profundas contradicciones: por un lado, se presenta hoy una mayor libertad sexual para la mujer, pero al mismo tiempo, persisten algunas prohibiciones y sanciones.
Respecto a los mitos acerca de la sexualidad masculina se centran en la certeza de que un varón tendrá y estará obligado a un rendimiento sexual sin fallas, por ejemplo, tener trastornos de erección(disfunción eréctil ) descenderá del valor de su masculinidad, pudiendo en ocasiones obstaculizar la consulta médica
Otro mito que aún opera , desde un perfil socio-económico es describir al hombre fuerte y proveedor como el que otorgará seguridad y bienestar a su familia, a costa de salir siempre triunfante ante la adversidad, algo así como una nueva visión del caballero del siglo XVII.
También es un mito el temor que tienen los adultos que por recibir educación sexual se adelantará la edad del inicio de las relaciones sexuales.

La educación sexual no potencia que se tengan relaciones sexuales precoces.
 Otros mitos frecuentemente escuchados:                                                        

Mitos en torno a la sexualidad de la mujer adolescente
* La ausencia de himen prueba que una mujer ya no es virgen.
                * Una mujer que tiene la menstruación  no debe bañarse, ni tocar las plantas, ni hacer deporte, ni hacer mayonesa…
                * Cualquier mujer que lleve la iniciativa en las relaciones sexuales es una “rápida”.
                * La mujer debe esperar a que el  varón  le  brinde la posibilidad de tener placer sexual (orgasmo).
            * Hay vaginas, que no se adaptan a algunos  tamaños  de penes.

       Mitos en torno a la sexualidad del varón adolescente
 * El  varón  siempre sabe sobre sexualidad y sobre cómo llevar adelante las relaciones sexuales.
                * Las bebidas alcohólicas son potenciadoras de la erección y del deseo sexual.
                * El  varón siempre está dispuesto y debe llevar la iniciativa en las relaciones sexuales.
        * Cuanto mayor ser el tamaño del pene, mayor placer  obtiene  el varón y mayor placer le    proporciona a la mujer.
          * Cuando un hombre pierde su erección es porque no encuentra a su pareja sexualmente atractivo/a.
                * Un hombre siempre debe excitarse cuando se encuentra en una situación sexual.
  
Mitos en torno al rol de género
* La sexualidad comienza cuando se  tienen relaciones con penetración.
                * Las lesbianas lo son porque necesitan un hombre “de verdad”.
                * La homosexualidad es un vicio.
                * Se nota que una mujer es lesbiana porque se viste de marimacho.
                * Un niño no puede jugar con muñecas.
        
        Mitos sobre falsos métodos anticonceptivos:
 * "Lavarse la vagina después de una relación sexual con agua u otras sustancias sirve como método anticonceptivo".
No es así, pues los espermatozoides  pueden subir  rápidamente  al cuello del útero.

             * "Tomar té de yuyos o plantas nativas sirve como método anticonceptivo".
Estos té no han demostrado ninguna eficacia cuando son utilizados para evitar un embarazo.

            * "Los inductores de la menstruación (productos que se adquieren en las farmacias),pueden provocar  el sangrado menstrual  cuando una mujer tiene un atraso, interrumpiendo el embarazo".
Esto es así solo si es debido a alguna irregularidad en su ciclo pero NO cuando está embarazada. Su uso no es conveniente sin indicación médica.


 Mitos sobre las pastillas anticonceptivas
• “La pastilla engorda”
Está demostrado que las pastillas anticonceptivas modernas prácticamente no modifican el peso corporal debido a su muy baja dosis, incluso en algunas mujeres se ha observado una ligera disminución de peso.
• “La pastilla puede producir acné o hacer crecer el vello”
El crecimiento del vello en los lugares típicos del varón, el acné y el aumento de la grasitud de la piel habitualmente provienen de una inadecuada cantidad o manifestación de las hormonas masculinas (que, en poca cantidad posee cada mujer) y no de un efecto producido por el uso de las pastillas anticonceptivas. De hecho las pastillas modernas con la incorporación de Drospirenona, llegan a tener un efecto favorable sobre el cabello y la piel.
• “La pastilla altera los nervios”
El estado de salud psicológica de una mujer posee mayor relación con su entorno (factores sociales, laborales, sentimentales, familiares, etc.) que con el efecto de las pastillas anticonceptivas o cualquier otro tratamiento con medicamentos. Podríamos decir que la pastilla, prácticamente, no tiene ninguna influencia sobre estos aspectos.
• “Si se toman medicamentos o se ingiere alcohol cuando se utiliza la pastilla, se pierde el efecto anticonceptivo”
Determinados tipos de medicamentos pueden influir en el mecanismo de acción de las pastillas anticonceptivas y, por lo tanto, disminuir su eficacia. No se ha demostrado que el alcohol en sí mismo interfiera en la eficacia de la pastilla anticonceptiva. Pero en caso de que la ingestión de alcohol provoque vómitos o diarrea, puede verse afectada la eficacia anticonceptiva. En cualquiera de estos casos es recomendable consultar al médico.
• “Después de usar pastillas anticonceptivas, se presentan dificultades para quedar embarazada”
Las pastillas son un método reversible, por lo que, suspendida la toma de las mismas se reinician los ciclos naturales prácticamente en forma inmediata.
• “Las mujeres que utilizan la pastilla deben realizar descansos periódicos en la toma”
Está demostrado que los llamados descansos son innecesarios y desaconsejables. Además de carecer de bases científicas pueden originar una serie de inconvenientes como, por ejemplo, los embarazos no deseados. La pastilla puede tomarse sin interrupción por años. Solamente deben realizarse los 7 días de intervalo sin toma de pastillas o tomar los placebos (pastillas de color diferente y sin sustancia activa).
 • “La pastilla produce cáncer”
Al contrario de lo que se cree, se sabe que los anticonceptivos hormonales presentan claros beneficios, disminuyendo el riesgo de cáncer de endometrio (mucosa interna del útero) de ovario y colón. Aun luego de suspender el uso de la pastilla, este efecto protector perdura más de 10 años. Por otro lado, no se ha comprobado que exista relación causal entre el cáncer de mama, u otros cánceres frecuentes en la mujer, y el uso de anticonceptivos orales de baja dosis, Pueden tomarse sin interrupción por años. Solamente deben realizarse los 7 días de intervalo sin toma de pastillas o tomar los placebos (pastillas de color diferente y sin sustancia activa).









La evolución de las ideas sobre la sexualidad:

Las primeras experiencias sexuales de muchas personas consisten en la masturbación. Pero, como hemos visto, los datos indican que un número importante de mujeres nunca se masturba y muchas lo hacen a una edad más tardía que los varones. Esta circunstancia puede tener también importantes consecuencias en otras áreas de la sexualidad.

Las experiencias masturbatorias de la infancia y la adolescencia constituyen importantes fuentes precoces de aprendizaje de la sexualidad. Mediante esas experiencias, aprendemos cómo responden nuestros cuerpos a la estimulación sexual y cuáles son las técnicas más eficaces para estimular nuestros propios cuerpos. Este aprendizaje es importante para nuestra experiencia del sexo adulto, entre dos personas. Quizá, las mujeres que no se masturban y que, por tanto, están privadas de esta experiencia de aprendizaje precoz, son las mismas que no tienen orgasmos en sus relaciones sexuales.

Esto es exactamente lo que indican los datos de kinsey: que es más probable que las mujeres que se masturban hasta conseguir el orgasmo antes del matrimonio tengan orgasmos en sus relaciones sexuales con sus esposos. Por ejemplo, el 31% de las mujeres que nunca se han masturbado hasta el orgasmo antes del matrimonio no ha tenido ningún orgasmo al final del primer año de matrimonio, en comparación con la proporción, entre el 13 y el 16%, de las mujeres que se han masturbado. Por tanto, parece que existe la posibilidad de que la falta de experiencia masturbatoria de las mujeres en la adolescencia esté relacionada con sus problemas para alcanzar el orgasmo en sus relaciones sexuales.

Conviene señalar que, según los datos de kinsey, los chicos y las chicas aprenden a masturbarse de forma diferente. La mayoría de los varones dicen haber oído hablar de la masturbación antes de tratar de hacerlo por su cuenta, y una proporción importante de ellos ha observado cómo lo hacían otros. Por su parte, la mayoría de las mujeres ha aprendido a masturbarse mediante el descubrimiento accidental de esa posibilidad. Parece, pues, que la comunicación sobre la conducta sexual no es tan libre entre las chicas como entre los chicos, o quizá ellas no estés tan interesadas en conseguir esa información. En todo caso, parece que la mayoría de los varones ha aprendido a relacionar los órganos genitales con el placer hacia la época de la pubertad, mientras que muchas mujeres no.

La relativa inexperiencia masturbatoria de las mujeres no sólo puede provocar una carencia de aprendizaje sexual, sino también crear una especie de "dependencia erótica" de los hombres. En general, las primeras experiencias sexuales de los chicos son masturbatorias. Aprenden así que pueden provocarse su propio placer sexual. Las primeras experiencias sexuales de las chicas corresponden, en general, a caricias heterosexuales. Por tanto, aprenden, con respecto al sexo, a partir de los chicos y que su placer sexual lo provoca el varón. Quizá, las mujeres jóvenes sepan de la masturbación, pero no saben cómo masturbarse: cómo producirse placer e, incluso, cuáles puedan ser los placeres del orgasmo... Algunas mujeres jóvenes dicen que han aprendido cómo masturbarse después de haber tenido orgasmos en el coito y con caricias, decidiendo después hacerlo por sí mismas.

Lo que escribe una estudiante en un ensayo proporciona un ejemplo de cómo puede la masturbación ampliar la sexualidad femenina:

A los 12 años, descubrí la masturbación... El descubrimiento de esta práctica, por puro accidente, casi me liberó. En realidad, fue uno de los descubrimientos más geniales que nunca haya hecho. Me siento totalmente cómoda con esto y lo he hablado con algunas amigas. Una de mis teorías favoritas gira en torno a esto. Cuando los hombres me piden que tenga relaciones con ellos y me da la sensación de que, en realidad, sólo voy a servirles como instrumento para producirles un orgasmo, suelo decirles que estoy segura de que lo "pasarían mejor haciéndoselo ellos mismos". La masturbación me produce un orgasmo mejor, más controlado. En el estudio de Shere Hite sobre la sexualidad masculina, he leído que a ellos les pasa lo mismo. No digo que sea mejor que el contacto sexual con un hombre, pero creo que satisface más que acostarse de inmediato con alguien a quien no quiera y con quien no me sienta cómoda. Me sorprende que, según kinsey, sólo el 58% de las mujeres se masturbe en algún momento de su vida. Yo creía que lo hacía todo el mundo. Para mí, es muy creativo. He probado varias técnicas y, sin duda, me ayuda en mis experiencias sexuales. Conozco mucho sobre mis respuestas sexuales y creo que el hecho de conocerme a mí misma tiene algo que ver con los hombres y sus respuestas sexuales.

Por tanto, las experiencias masturbatorias (o su falta) pueden tener mucha importancia para configurar la sexualidad femenina, diferenciándola de la masculina.

Sin duda, las fuerzas socializadoras que actúan sobre la evolución de la sexualidad de la mujer también son importantes. Nuestra cultura ha impuesto tradicionalmente restricciones más fuertes sobre la sexualidad de la mujer que sobre la del hombre y en nuestros días aún quedan vestigios de éstas. Parece probable que tales restricciones hayan amortiguado la sexualidad femenina y, en consecuencia, ayuden a explicar por qué algunas mujeres no se masturban o no tienen orgasmos. En un ensayo, una estudiante recordaba una de sus experiencias de socialización infantil del siguiente modo:

"Durante gran parte de mi infancia fui a una escuela católica. La directora y las maestras eran religiosas de la vieja escuela... Recuerdo un día en que la directora nos reunió a todas las niñas (desde tercero hasta octavo) en el salón de actos. "No puedo culpar a los chicos porque os levanten las faldas para ver vuestra ropa interior", gritó; "vosotras, niñas, las faldas tan cortas que lleváis son una tentación que escapa de su control". Yo no tenía ni idea de a qué se refería, pero, en la escuela, la longitud de nuestras faldas tenía la máxima importancia. Las niñas buenas no enseñan las piernas".

Uno de los ejemplos más claros de las diferencias entre las restricciones impuestas sobre la sexualidad femenina y la masculina es la doble norma. En esencia, la doble norma dice que las mismas conductas sexuales se valoran de forma diferente si las realiza un varón o una mujer. El sexo prematrimonial constituye un buen ejemplo. Tradicionalmente, en nuestra cultura, las relaciones prematrimoniales se han considerado más aceptables en los hombres que en las mujeres. En realidad, la actividad sexual prematrimonial podría considerarse como símbolo de categoría para el varón y de bajeza en la mujer.
Estas normas diferentes se reflejan en la conducta. Por ejemplo, los datos de kinsey, recogidos en los años cuarenta, indicaban que más del doble de varones (71%) que de mujeres (33%) había practicado el sexo prematrimonial. En apariencia, el mensaje de la sociedad había calado en las mujeres jóvenes de la época. La mayoría de ellas se las arreglaba para mantenerse castas antes del matrimonio, mientras que los varones contemporáneos suyos tendían a conseguir la experiencia que de ellos se esperaba.

Por regla general, parece que, en nuestros días, la doble norma pesa menos que en otros tiempos. Por ejemplo, en la actualidad, las personas aprueban el sexo prematrimonial de las mujeres casi tanto como el de los hombres. En la muestra de Hunt, el 82% de los hombres pensaba que el sexo prematrimonial era aceptable en el caso de los varones cuando la pareja estuviera enamorada y el 77% pensaba lo mismo con respecto a las mujeres en las mismas circunstancias (año 1974).

Este cambio de actitud se refleja en la conducta. El porcentaje de mujeres que manifestó haber tenido relaciones prematrimoniales es mucho mayor en la actualidad que en la época de Kinsey. En la muestra de Hunt, entre las personas de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años que respondieron, el 95% de los varones y el 81% de las mujeres habían tenido relaciones prematrimoniales. En consecuencia, la diferencia entre hombres y mujeres es mucho menor ahora que hace una generación.

La ambivalencia constituye un aspecto importante de la psicología de la mujer. La sexualidad es otra área de ambivalencia de la mujer. Sin duda, esta ambivalencia se deriva del tipo de mensajes dobles que las mujeres reciben de la sociedad. Al llegar a la adolescencia, se les dice que, para ellas, es importante la popularidad, y el ser sexualmente atractivas aumenta su popularidad. Pero, en realidad, entablar relaciones sexuales prematrimoniales puede llevar a una pérdida de categoría social. El mensaje productor de la ambivalencia es: "sé atractiva sexualmente, pero no seas sexual".

La ambivalencia con respecto a las relaciones sexuales se refleja en el gran número de embarazos no deseados entre mujeres solteras bien informadas acerca de la contraconcepción. Por ejemplo, las investigaciones realizadas durante los años setenta pusieron de manifiesto que el 71% de las adolescentes sin pareja estable, pero sexualmente activas, no utilizaba anticonceptivos en absoluto o sólo en algunas ocasiones. Las pruebas muestran que no los usaban, ¿Por qué? El hecho de tomar a diario una pildora anticonceptiva indica que la mujer en cuestión tiene en cuenta la posibilidad real de mantener relaciones sexuales. A las mujeres solteras, sobre todo a las que no mantienen una relación estable, les resulta difícil admitirlo. El hecho de estar siempre preparada para mantener relaciones sexuales sugiere una falta de moralidad. En realidad, parece tan grande la antipatía sentida a tomar a diario medidas anticonceptivas que supera el carácter indeseable del embarazo. La mujer preferiría mucho más que crean que "la arrastraron" que la situación alternativa: que esperaba mantener relaciones sexuales.

La investigación sobre el desarrollo de la sexualidad indica que centrarse en las diferencias de género en la sexualidad constituye un enfoque demasiado simple. La diferencia entre varones y mujeres se produce en el proceso evolutivo de la sexualidad. En cierto sentido, parece que varones y mujeres atraviesan las fases de desarrollo sexual en la adolescencia y en la edad adulta en sentidos inversos. Para los varones, la sexualidad adolescente se centra en los aspectos genitales, con fuertes necesidades orgásmicas (algunos manifiestan tener entre cuatro y ocho orgasmos diarios). Pero, cuando el hombre llega a los 50 años, el interés pasa de los aspectos genitales a una experiencia sensual más difusa, considerándose satisfactorios dos orgasmos por semana. Para la mujer, la sexualidad adolescente es difusa y no centrada en los aspectos genitales, haciendo poco hincapié en el orgasmo. La sexualidad genital y el potencial orgásmico se desarrollan más tarde, sin llegar al máximo hasta los 30 o los 40 años. A los 40 años la respuesta orgásmica de la mujer es más rápida y más estable que a los 20 y antes. Parece, por tanto, que la sexualidad masculina inicial es genital, evolucionando poco a poco hacia una experiencia sensual más compleja y difusa, mientras que la sexualidad femenina comienza como una experiencia compleja y difusa y sólo más adelante se desarrolla su componente genital.




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

González, Alicia ; Beatriz Castellanos, “Sexualidad y Géneros”, 2003, Editorial Cientifico-Técnica, La Habana, Cuba.

Sahagún Alberto,“Integración Sexual Humana” 2001

Sexualidad, información básica para adolescentes, México, 1990, 4ª edición, Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), Consejo Nacional de Población (CONAPO).

Virginia E Jhonson; Willian H. Master “ La sexualidad Humana”,1985, Editorial Grijalbo, España


 Gorguet I.  Comportamiento Humano Sexual ( 2008) editorial  Oriente  Cuba



LINKOGRAFIA




María, E. V. (2008, Mar 08). ¿Está la feminidad en peligro de extinción? Palabra. Retrieved from http://search.proquest.com/docview/377587772?accountid=37408





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